Carta al pasado

Querida princesa.


Quizas estas lineas lleguen demasiado tarde a tus manos, quizás ya solo te quede un recuerdo tardío de quien hoy te escribe, pero hasta hoy no he tenido el valor suficiente para afrontar lo que he de decirte. Han pasado ya unos meses desde que no nos vemos, desde que no coincidimos y quizás ya tengas echa tu vida, por eso es uno de mis miedos. Desde que te conocí pensé que eras distinta al resto de las mujeres, pensé que en esta vida hay una porque para todas las cosas, pensé que ya habría una razón mas que suficiente para sonreír. Pero el tiempo fue pasando y lo único que entraba en mi mente eran recuerdos y sueños que no se cumplían, recuerdos de bellos momentos que hoy atraviesan mi mente y dejan caer las lagrimas que mojan este papel. El tiempo paso y el sueño se fue marchitando como las flores en el verano, pero los recuerdos no, no se puede borrar aquello que una vez te hizo sonreír, aquellos que perdia tu mirada en sus ojos y veías un futuro en el. Por eso te escribo para decirte que fuiste mas que una amiga, para decirte que encontré a un alma gemela en la mirada de esa mujer de ojos castaños, pelo azabache y locura en la mente. 

Espero que aun te acuerdes de mi y que estas palabras no caigan en el abismo del tiempo, no espero respuesta, pero si que al menos lleguen a las manos de quien tanto me dio, sin saberlo.