Carta de amor XXI

Buenos días mi princesa,

Tus palabras son el cálido aliento que hace florecer la primavera en mi alma, el sueño en mi mente y los te quiero en mi vida. Cada palabra tuya es un peldaño masque me acerca poco a poco a ti y que me da esa vida que ahora es solo un sueño. Comenzó con unas palabras y ahora es un sentimiento el que me une a ti, el que al cerrar mis ojos me  doy cuenta de que la vida me sonríe porque sueño despierto. Solo espero que estas esperanzas que llegan a mi alma no se desvanezcan y hagan de cada momento un sentimiento cada vez mas fuerte. Se que la lejanía es un pequeño problema, pero no hay océano suficientemente grande que separe a dos corazones que aman. 

Ahora terminare mi carta con el deseo de volver a leer tus palabras. Muchos besos 

Palabras de amor contadas

En tus palabras encuentro el calor que mi alma necesita, el sentimiento del que ahora soy preso, de una palabra a la que muchos llaman amor y otros cuantos alegría. Para mi no se si me enamore o siento esta alegría solamente, lo único que entiendo es que con cada carta que leo de ti, mi felicidad cobra vida. La distancia cada vez es mas corta, porque el puente que tienden nuestras palabras hace que con tan solo cerrar los ojos pueda verte a mi vera. Quizas solo sean las ganas, el deseo, mi imaginación, o este sentimiento que juega a hacerme sonreír con cada palabra que leo. Me he dado cuenta de lo que vale la pena en esta vida, De lo hermoso que es sonreír con un sueño en la mente, lo hermoso que hace los días leer las palabras de alguien a quien le importas. Quizas me este precipitando con este sueño, con ver el futuro en un presente tan cercano. Me da miedo pensar en el mañana, en que me falten las palabras de aliento, en que me de cuenta de que todo esto sea un sueño, en que cierre los ojos y al volverlo abrir descubra que no es real, pero al menos déjame soñar despierto mientras dure esta alegría. 

Un sentimiento abocado al te quiero

En el silencio de la noche es cuando mas te nombro, cuando caigo en el ocaso de que sin ti mi vida ya no tiene sentido, cuando mis palabras ya son el eco de un alma enamorada que pierde los pocos papeles que ha tenido en su vida. Mis recuerdos solo son pequeños fragmentos de una vida pasada en la que una morena de ojos castaños y sonrisa eterna se mete en mi alma y enloquece la poca cordura que haya podido tener. Escribo mil versos que solo yo he podido leer, versos que se hacen eco de un te quiero que sin esa cara redonda no tendrían sentido. Apago mi fuego en la soledad de mi espejo, mirando en mis ojos si tras ellos podría encontrar a alguien tan perfecto como tu lo eres. Te he amado desde que te conocí y seguiría haciéndolo hasta que muera.

Sentimientos fugados en mis neuronas

Tengo el alma cansada, los suspiros dañan la poca vida que queda en mi, tu recuerdo se mete en mis venas y llegan a lo mas hondo de mi corazón haciendo que se grabe tu nombre con letras de sangre en mi cerebro. Mis neuronas se unen formando tu rostro, cada conexión me acerca mas a ese subconsciente que prende la llama de lo que unos llaman amor y otros deseo. Se apagan las pulsaciones de un corazón mientras se entrecortan mis respiraciones, quiero pronunciar tu nombre pero mi boca lo tiene prohibido. Camino por el lado opuesto de lo vivido, soy el recuerdo viviente de un amor eterno que se cae por los rincones de un te quiero y que vive pegado a ti. Mis palabras salen del murmullo incesante de los versos que se queman en el fondo de mi cerebro, mis ojos recrean la tarde en que te tuve presente, esa que ni puedo, ni quiero olvidar. Solo soy un puñado de recuerdos, un montón de conexiones nerviosas que prenden la llama de un amor que no ha encendido y que sigue vivo en todo nuestro ser.