Un amor puro

Quizas el tiempo sea mi mas fiel enemigo, quizás el tiempo sea quien enfrié mi mente en este sentimiento, quizás el tiempo sea el que no se detiene para dejar paso a esta locura en la que nos vemos inmersos. Decirte con palabras lo que siento es como decirte lo que miro, decirte con palabras lo que hay en mi cabeza es abrirte mi alma a cada te quiero, a cada latido vació, a cada noche de desvelo que hay dentro. Quizas no encuentre las razones que me hacen decirte que te quiero, quizás no encuentre mi alma hecha pedazos, pero si puedo mirarte a los ojos para exclamar lo mucho que te echo de menos. 

Silencio de mi alma

Me he preguntado tantas veces si en mi alma encuentro el consuelo para este amor tan puro, me he preguntado tantas veces sin al cerrar los ojos dejare de ver esa cara redonda,me he preguntado tantas veces si tu eres mi media naranja. Pero no encuentro la respuesta, no encuentro la locura de mirar a las estrellas y encontrar que tu eres especial, no encuentro la mirada de una mujer que cierra mis ojos y me muestra lo bello que es vivir. No encientro las cientos de razones que me sirven para mirar al cielo y cerrar los ojos perdidos en mi alma enamorada. Te he amado siempre, te he pensado en mi alma, te he escrito tantas veces que cerrarte en mi corazon es mi castigo.

Sentimientos que se pagan en la tarde

En el silencio mas eterno de esta tarde mis palabras queman en mi ama, mi boca guarda silencio mientras en mi corazón cada latido es un grito al amor. Cierro los ojos e imagino tu presencia, imagino como tu mirada se clava en mi alma, imagino que esto que fue un sueño se hace realidad con el paso de los minutos. Mi corazón late cada vez mas fuerte, mi silencio se rompe dejando al descubierto los cientos de versos que se albergan en mi alma y que hoy boca no puede callarse. Las letras se desprenden por este balcón, por ese lugar ascienden hasta la mujer mas bella, hasta ese hada que enumera un sentimiento del que soy cautivo. Cada te quiero lleva un recuerdo, cada recuerdo una razón por la que hoy sonrió, cada estrofa una expresión de este sentimiento que tanto tiempo he guardado. 

Un amor libre

En mi alma cansada encuentro todas aquellas palabras que jamas me atreví a decirte, todas aquellas que juegan en mi mente y que nacen en aquel lugar de mi vida. Te he amado cada segundo de mi vida, cada instante, cada sueño eterno en el que estas presente. Pero no es suficiente, no es suficiente amarte para que te des cuenta de quien soy, para que te des cuenta de que mis palabras son sinceras. Te he mirado a los ojos y aun temblando mis piernas te he dicho lo siento, siento no amarte lo suficiente, siento no ser el rey que te mereces, siento que mi vida se escapa entre tus manos. 

No hay mirada que pueda decir lo que siento

En algún momento de mi vida me di cuenta de que el mayor de mis errores fue no correr tras el amor de mi vida, pero nunca es demasiado tarde, para decir lo que se siente, nunca es tarde para a mirar a tus ojos y decirles que por ellos despierto y sonrió. Cada amanecer doy gracias a la vida por darme la suerte de conocer a alguien como tu, por conocer a una mujer que me hizo cambiar mi forma de pensar, por conocer a alguien a quien mi vida ha cambiado. Desde que te conocí no ha habido segundo de vida que no te tenga presente, sueño en el que no aparezcas tu, pero lo mas importante es que me has dado un millón de razones cuando no tenia ninguna. Cada tarde me siento a pensar que seria mi vida sin ti, sino estuvieras a mi lado y lo único que he podido decir es que no sabría que hubiese sido de mi. Agradezco que estés en mi vida, que me des una razón para sonreír cuando el mundo me da mil para llorar, porque tu razón es lo que me mantiene vivo y hace que mis días sean mejores. 

Carta de amor

Querida princesa;


Cuando leas esta carta estare ya demasiado lejos para poder escuchar tu respuesta, en caso de que la tuvieras, pero quizas la distancia es la mejor opcion en este caso. Me hice el mas grande soñador en aquel momento en que tus ojos se pusieron en mi, en aquel momento en que tu nombre salio en mi memoria. Mi alma se cayo a pedazos en el segundo en que tu mirada penetraba en mi memoria, en la que tu nombre fue la razon por la que sigo enamorado. Tu imagen es la que aparece en mis sueños, en mi vida y por eso he decidido irme lejos, tanto como me sea posible, tanto que hasta mi alma se condena en este fuego del que caigo preso y por la que vivo.

Ahora me despido, me despido de un amor prohibido de un amor que en esta vida ya no es posible.


En tu alma encomiendo mi vida

Ha llegado el momento de que sepas lo que hay en mi mente y mi corazón, de que sepas que cada lagrima que he derramado es una palabra de mi alma que lleva tu nombre y la que no hiciste caso. Quizas no sea yo el que no te merezca, sino quizás seas tu la que no mereces a una persona como yo. Mi vida dejo de tener sentido en el momento en que te conocí, para seguir tus pasos, daba igual que miraras atrás o siguieras delante porque a cada paso que tu dabas yo te seguía. Cuando caíste fui el primero en acercar mi mano para ayudarte a levantar, te aupé en mis hombros mientras con tus pies pisabas lo mas valioso que he tenido. Pero jamas me rendí, miraba a las estrellas y me decía que siempre habría un mañana mejor. Me acosté muchas veces pensando en que mi sueño se podría hacer realidad, sin embargo no ha habido mayor pesadilla, mayor derramamiento de lagrimas para que tu sonrisa jamas quedara impregnada. Pero me da igual, yo reconozco que mi amor se esfumara con mi vida, se que te seguiré nombrando en mis sueños y que en mi resuello se escuchara tu nombre como mi ultima palabra, solo para que sepas hasta donde te he amado.

Sentimientos que se encuentran en el alma perdida

En cada pensamiento encuentro la paz que me ha sido robada, esa que se fue en el momento en que te marchaste, esa que se marcha con cada amanecer cuando en tu mirada encontraba el fuego de un amor que se prendía. He mirado al pasado buscando cuales fueron mis errores, esos de los que soy culpable, esos de los que hicieron que me quedara si futuro. Aun no los he encontrado, quizás porque no se en que falle, quizás te ame mas de la cuenta, quizás crees que me olvide de ti. Pero la condena sigue, para este que mira con recelo a un pasado que marchita el presente y ve oscuro el futuro, a ese que con palabras calma el llanto que una tarde de otoño lo hizo nacer y que ahora se seca las lagrimas con aquellas palabras que no fue capaz de decir. Quizas fuera la cobardía del momento o quizás solo sea que no me atreví, pero de lo único que estoy seguro es que en mi alma hay un nombre escrito y que jamas conseguiré apagadlo asi. 

Digame pues

Si el silencio de la tarde hablase, si el murmullo de aquel rió contase los versos que vio escritos en mis lagrimas, si la luna fuera confesa de aquellas palabras que en estas noches ha sido testigo, cuantos serian las palabras que llegarían a tus oídos, cuantos los latidos de un corazón pobre de espíritu, cuantos te quiero se perderían en el eco de esta voz. Dime pues si alguna vez has amado, dime si en este mundo encuentras algo que te haga sonreír como me haces tu a mi, dime pues si mi vida entregada a tus manos vale mas que mil silencios rotos por las lagrimas de este hombre caído. Cuantas palabras, cuantos gestos de amor perdidos, cuantos te quiero perdidos en el aire, pensando en que en mi vida había algo mas que una sonrisa oculta tras un amor imposible.

Aprendiendo a echarte de menos

Me pregunto de que me sirve llorar, de que me sirve que mis lagrimas empañen mis ojos si aunque no pueda verte te tengo siempre presente, me pregunto que cual ha sido mi error, si mirar a las estrellas y darme cuenta de que las dos mas bellas son las que tienes como ojos, si enamorarme de una princesa siendo quien soy, un humilde loco que vive en un sueño. La verdad no lo se, porque cierro los ojos y solo te recuerdo, duermo y te tengo en mis sueños, incluso he prohibido a mis labios que te nombren y ellos no han vuelto a decir palabras. Debe ser un error, un error demasiado grande que acaba con la ilusión de un hombre que solo quiso enamorarse. Ahora me separan la distancia, tanta que ni mis palabras se atreven a cruzarla, quizás sea el miedo, quizás la desconfianza, pero si de algo estoy seguro es que ni el tiempo ni el espacio pueden hacer que me olvide de quien tanto me ha dado y en tan poco tiempo.