Bodas de amor

Horas que marcan el reloj de la desesperación, estrellas que susurran a la luna que la belleza de esa mujer no se puede comparar, margaritas que deshojo con la única esperanza de encontrar respuesta a una pregunta que en mi mente habita. Espero sentado en el recuerdo del ayer,en el banco de mi memoria, en la tarde en la que vi los ojos castaños mas hermosos, la sonrisa que decía mas palabras y el nombre mas bonita que se puede pronunciar. Desde entonces solo un sueño cohabita en mi, hacer feliz a quien mas he querido, a la única mujer que ha hecho que esta vida merezca la pena. Los minutos pasan y yo espero, el silencio se rompe por el griterio, por un viva la novia, por un ahí esta ya. Nervioso como si fuera a nacer en ese momento, cegado por la belleza que ven mis ojos miro y doy gracias por haberme dado tanto sin yo haberlo pedido. Caminas con las mejores de las sonrisas, con un silencio que solo tu mirada puede romper. Callado escuchando cada pasa que nos acerca a una vida para siempre y jurarle a este cristo que nos contempla la vida eterna queda en tus manos. 

En un segundo de mi vida

Me doy cuenta del tiempo perdido, de las horas, los días, los meses que se pierden por el miedo, por el miedo a equivocarse, por el miedo a perder algo que no tienes, por el miedo a decir una palabra que tiene mas sinceridad que la mirada de un enamorado. Pero el silencio en mi alma es muy fuerte, tanto que solo la noche y las estrellas pueden hacerse una idea de lo que eres en mi vida, solo el rió que lleva mis lagrimas conoce lo que vale tu sonrisa, solo mis versos tienen las palabras que declaran mi amor incondicional a la princesa que hay en mis sueños. Desde que te conocí no ha habido segundo del día que no te tenga en mis pensamientos, noche que no ocupes mis sueños, segundos en los que no te piense y te eche de menos porque estés lejos. Quizas esto no sea amor, quizás solo sea una locura de un hombre que un día pensó en que su vida era la mirada de la princesa que había conocido un día de octubre de unos años atrás y de la que de ese momento aprendió que una sonrisa lo vale todo.

Carta al amor de mi vida

Quizas mis palabras son mas como amigo que como aquel que esta enamorado, pero no puedo hacerlo de otra manera. Quizas aun tenga miedo de que me equivoque, de que diga lo que siento sin saber que me puede ocurrir, pero el tiempo me ha enseñado que el paso del tiempo solo puede hacer que pierda lo que nunca he ganado. Siento decirte que cada instante que te he pensado es un te quiero que se ha grabado en mi alma, que cada noche al cerrar mis ojos eres el primer y el ultimo pensamiento que recorre mi mente en la noche, que tu nombre suena mil veces al día en mi cabeza y que tus ojos son las estrellas que brillan en mi alma. Quizas este enamorado, quizás este loco, o ambas cosas, pero lo que no puedo es callar todo esto que hay en mi interior y que quema mi alma desde hace ya tanto tiempo. En tus manos encomiendo mi alma, porque tu eres quien puede decirme lo que piensas lo que sientes o lo que crees que hago mal. 

Carta de amigo

Querida amiga; 

Son muchos los días que han pasado desde que nos vimos por ultima vez, muchas las noches que han llenado los recuerdos de aquel con quien compartías las lagrimas y las sonrisas. No se si aun te acuerdas de mi, si aun piensas en aquel chico moreno que conociste hace años y con quien compartiste buenos momentos. Yo si que me acuerdo de aquella morena de ojos castaños y cara redonda como una papa.Te he tenido en mis sueños, en mis pensamientos cada día, en mis locuras cuando cierro los ojos y me imagino una tarde cualquiera echando unas risas en cualquier banco. Los buenos momentos ahora son recuerdos, los recuerdos, locuras complicas y las palabras son buenos deseos que te dedico cada día para que esa sonrisa tan especial siga en tu boca. Espero con ansia tu vuelta, espero que sea corta la espera que me queda para ver de nuevo esa sonrisa, espero que todos estos sueños que hay en mi cabeza se hagan realidad con la persona que hizo que todo cambiara. 

Te espero, tu amigo.