Amarte

La amargura de un hombre que sueña con una primavera, el silencio que se hace eco con el viento que lleva sus palabras, los latidos de un corazón rebelde que solo piensa en las veces en que te ha soñado, en las veces en las que te he nombrado, en las veces en que te he querido. Sigo siendo la mirada de un hombre perdido, el te quiero de un poema que nunca tiene fin, el sentimiento de un caballero que se pierde entre la niebla y que solo aparece cuando ve a lo lejos las dos estrellas que lo guian.