Sentido a la vida

Con la mirada perdida en los papeles, en los viejos recuerdos que me dan las fotos que mojan mis lagrimas, revivo aquellos momentos que impregnan con ansia los te quiero de un hombre que nace tras un sueño, tras un te quiero a un ángel que aparece en la tarde de otoño. Sus ojos castaños, su pelo azabache hacen que cobre vida la estación mas hermosa, que este otoño muestre la primavera que lleva dentro, que la desnudez de los arboles al perder sus hojas tengan el sentido de los te quiero que se escapan a los labios que ahora dictan tu nombre a un alma acobardada, a un alma que se llena de te quiero y que escriben en mis papeles lo mucho que te echo de menos. Los recuerdos bañados al sol, los momentos que se quedan en la memoria de un hombre enamorado, los versos que sin querer se recitan y llenan mi vida de amor y alegría. 


Silencios en las noches oscuras

En el silencio eterno de la noche se escuchan los te quiero de un hombre que llama a voces a un ángel que se aparece en los sueños de quien hoy escribe los versos. se escuchan los murmullos de un sueño eterno, de un quiero y no puedo, de un hombre enamorado que mirando a las estrellas encuentra las mil razones por las que amar siempre a quien nunca ha amado. Mira desconsolado a la luna y se pregunta porque en este silencio no se escuchan esa risa que tantas veces he soñado, porque no se escucha el murmullo del viento trayendo consigo el timbre mas dulce de una voz que enamora a un loco. me pregunto porque mis versos siempre se dedican a la misma mujer, cuando en un simple sueño puedo decir todo lo que siento.