Carta a la desesperación

Un día mas mi cabeza no deja de pensar en ti, una ve mas llego a casa con el animo por los suelos, una vez mas mi sueño termina cuando despierto un minuto después que cruces esa esquina. Las lagrimas recorren mis mejillas, miro al horizonte viendo como se oculta el sol, mientras escribo estas lineas que salen de las heridas de este corazón que un dia hiciste tuyo. Todo me da igual, pasan los pájaros, las personas y las lagrimas siguen cayendo, derramándose sobre este folio blanco y borrando la tinta. Mis pensamientos no dejan de sucederse, aparecen esos ojos marrones, ese pelo negro azabache, esa cara redonda y esa sonrisa que hace que no puedas salir de mi cabeza.
Lo siento, este ya se volvió loco, no puedo tenerte, no puedo olvidarte, dame una solución. Que hago si de lo que mas seguro que estoy en mi vida es un error, si apuesto siempre al dos y los dados siguen marcando siete. Perdóname por ser como soy, por quererte como lo hago y por no tener mas que halagos para la mujer mas maravillosa que he conocido.

Carta de amor

Apenas levanto cabeza, no puedo dejar de pensar en ti, se que es difícil estar contigo, pero lo es mas aun estar sin ti. No soy un caballero, creo que en eso te has dado cuenta, me falta valor y me sobran sentimientos. Me enamore de ti, lo sabes, creo lo he dicho tantas veces que hasta el cielo lo sabe, y aunque yo diga que es valor lo que me falta no es del todo correcto. Me pregunto si un tarado como yo puede tener alguien tan maravillosa como tu, alguien con quien sueñe, ame y quiera.

Yo apenas puedo darte cosas bonitas, vivo de mi trabajo, de lo que hago con mis manos y el sangrado de mis riñones. Vivo al día, luchando para no caer en el abismo y pagando poco a poco, no te podre dar fiestas, ni vestidos caros, ni joyas. Pero hay algo que si puedo darte, mi amor incondicional, un hombro sobre el que apoyarte cuando te hagas falta, alguien que estará cerca de ti en lo bueno y en lo malo, que tendera su mano cuando caigas para levantarte y que mirara al cielo cuando hacia el te eleves.
Me despido, no sin antes decirte que ha sido un placer haber conocido a alguien a quien querer de forma incondicional, a alguien que siempre esta en mi mente, en mis sueños y en mis deseos, Gracias.

Carta de Adios

Mis ojos se llenan de lagrimas, ya no puedo mas, me derrumbo en cada paso que doy, en cada pensamiento  es un suspiro constante que aplaca mi corazón. Amarte es lo unico que me ha mantenido vivo, la esperanza que se enciende y apaga como las estrellas. No encuentro el sentido, tu eras el rayo de esperanza que ardia en mi cuerpo, que prendia esa llama que encendia mi sonrisa los dias de mi vida. Se acabo, he luchado como un guerrero y he perdido, he reido y llorado lo que ningun hombre en esta tierra, he escrito cartas, escrito sonetos que ni siquiera los grandes poetas romanticos se han atrevido. Lo he hecho todo y no tengo nada.

Te intentare olvidar, pero se que es imposible, porque como se olvida la razón de tu existencia, como se olvida aquello por lo que tanto has luchado. Me doy por vencido, las lagrimas, soledad y desesperanza se han apoderado de mi, no encuentro el sentido, ni siquiera al de mis palabras, que brotan como mis lagrimas en mis ojos.

Me despido, has sido lo mejor que ha habido en mi vida, la razón mas fuerte por la que seguir sonriendo y mirando al frente, pero hoy me lo has arrebatado todo.


Carta de amor

Apenas levanto cabeza, no puedo dejar de pensar en ti, se que es difícil estar contigo, pero lo es mas aun estar sin ti. No soy un caballero, creo que en eso te has dado cuenta, me falta valor y me sobran sentimientos. Me enamore de ti, lo sabes, creo lo he dicho tantas veces que hasta el cielo lo sabe, y aunque yo diga que es valor lo que me falta no es del todo correcto. Me pregunto si un tarado como yo puede tener alguien tan maravillosa como tu, alguien con quien sueñe, ame y quiera. 


Yo apenas puedo darte cosas bonitas, vivo de mi trabajo, de lo que hago con mis manos y el sangrado de mis riñones. Vivo al día, luchando para no caer en el abismo y pagando poco a poco, no te podre dar fiestas, ni vestidos caros, ni joyas. Pero hay algo que si puedo darte, mi amor incondicional, un hombro sobre el que apoyarte cuando te hagas falta, alguien que estará cerca de ti en lo bueno y en lo malo, que tendera su mano cuando caigas para levantarte y que mirara al cielo cuando hacia el te eleves. 

Me despido, no sin antes decirte que ha sido un placer haber conocido a alguien a quien querer de forma incondicional, a alguien que siempre esta en mi mente, en mis sueños y en mis deseos, Gracias.