Las palabras

Las palabras son el fruto de lo que este corazón siente, de lo que este alma herida tiene en su mente. Soy esa parte del deseo incontrolable de tenerte frente a mis ojos, coger tu mano y decirte una y mil veces que te quiero, que sin ti no hay camino por el que seguir, que sin ti la noche no tiene amanecer y que sin ti solo soy un loco que se esconde en un cuarto tras un ordenador escribiendo letras que jamas leerás. Te quiero y eso no podrán cambiarlo ni el tiempo ni el espacio, pasaran mil años y lo único que quedara es esa brisa que día a día repetirá el nombre de esa princesa que este humilde campesino no ha podido conquistar.

Solo palabras las que componen mis versos, eso dicen aquellos que no vieron mi alma bañada de sangre en cada derrota, aquellos que los sueños son solo sueños y que creen que la locura es seguir enamorado de ti día si y día también. No seré el mejor, pero puedes estar segura que lo que este corazón herido siente no lo borrarían ni tus malas palabras. 


Siempre te seguire amando

Entonces te das cuenta, de que han pasado los días y los meses incluso años desde que conociste a la princesa de tus sueños, te das cuenta de que en este tiempo tu vida se ha detenido en ese momento, tu reloj marca la misma hora, las 15:45 de aquel lunes. Piensas y sueñas con un momento en el que no ha llegado, que sigue deteniendo el tiempo y que no avanzara. Solo tienes una imagen, una persona a la que valoras mas que a cualquier cosa, alguien que tienes en lo mas profundo de tu corazón, en tu mente y en tus sueños, pero no la tienes entre tus brazos.

Te sigues bañando en ese mar de recuerdos, en ese mar de palabras que has escrito pero que nunca ha leído. Piensas que rozas la locura, llevas enamorado mas de tres año de esa persona, que como ella nunca la vas a encontrar y que por mucho que intentas olvidadla ella sigue y sigue en tu cabeza. El circulo se repite una y otra vez, minuto a minuto, has dado la batalla por perdida y aun asi tu corazón, tu mente y tus ilusiones quieren que sigas en una guerra que ya no existe. Aun asi, en tu mente solo existe un nombre y una imagen.

El regalo

Llevaba dos días dando vuelta a mi cabeza con que seria especial para ella y recorriendo sus fotos en la red social di con la respuesta. Era un regalo que le haría mucha ilusión al menos a ella y que yo tenia en mi poder. A ella le encantaban los animales en especial los caballos y en este caso yo tenia una y precisamente con su mismo nombre. Ya esta, un regalo increíble y que seguro que le sorprenda, las flores están muy vistas, los peluches y los bombones no son nada de especial, así que le regalare algo que no podrá olvidar.

El regalo ya lo tenia escogido, ahora faltaba poder quedar con ella y que ella obtuviera el regalo. Era una locura, pero me encantaría ver su cara cuando se lo entregue. 


Loco enamorado

Cuantas son las palabras que se funden en mis labios por no romper tu silencio, cuanto los latidos de este corazón herido de amor que suplica al cielo por escucharte, cuantos los suspiros y llantos que debe tener mi alma para tenerte en mis brazos. Cierro los ojos y solo veo esos ojos castaños tuyos, esa sonrisa mas brillante que la luna menguante en una noche cerrada, escucho tu nombre y mi cuerpo se estremece como joven enamorado, te quiero, lo sabes, haria todo lo que me pidas, porque mi vida sin ti no tiene sentido. La locura se ha apoderado de mi, pienso cada segundo del día en ti, y cada noche te tengo en mis sueños, eres como un alma errante en mi mente, aparecer sin que lo pida y nunca desapareces.

No encentro palabras, para decirte una y mil veces que te amo, que te quiero, que sin ti es como si me falta el aire en mis pulmones, soy como un poeta sin su musa, un poemas sin versos o un rio sin agua. Mis lagrimas no hacen mas que derramarse sobre este papel escribiendo esas cuatro letras que componen tu nombre, mi corazón late como una caja de rumba cuando escucha tu nombre. Me derrumbo ante los recuerdos, buscando en cada rincon, en cada esquina esa cara redonda que un día me enamoro. 


Una semana antes

Estaba decidido, el día de San Valentin seria el gran día, me declararía y haría lo posible porque me acepte y me diga que si. Pensé en prepararle algo muy especial, quedar por la tarde noche, hacerle un regalo que no lo espere y hacerla sentir como la princesa que es. El problema era como citarla, como hacer que venga al lugar acordado y allí que todo dependa de mi. Un mensaje por la red social citándola y que sea lo que Dios quiera.

Estaba nervioso, una semana para el día de los enamorado y aun no sabia cual seria el regalo especial. Las flores estaban muy vistas, los poemas estaba harta de leerlos en mis estados, debía ser algo increíble, que siempre que lo mirara le recordara a mi. Pedí ayuda a mis amigos y conocidos, pero todas las ideas hacían que no fuera capaz de dar con algo increíble. Tenia una semana por delante pero estaba muy nervioso, sabia lo que quería hacer pero me faltaba el como hacerlo. 


Echando cuentas

Estábamos en febrero, el mes que llaman del amor, yo enamorado como un loco y sin tener con quien pasar San Valentin, entonces en mi cabeza se encendió una idea, este día sera en el cual vuelva a declararme. Comencé a recadar ideas para este día, quería que fuera especial, algo único y que deslumbrara a ella, que demostrara que ella era especial y única. Todas me parecían pocas para ese día, quería que fuera inolvidable, jugármelo todo a ese día. Pero había un problema, ya no la vería mas hasta unos cuantos días después, como hacer para vernos ese día. La probabilidad de tener un encuentro y mas ese día era mínima, así que tocaba pensar en algo para que pudiéramos vernos y quedar. A un amigo se le ocurrió que le mandara un pequeño mensaje a las doce de la noche del 13 de febrero, así seria. Ahora a encontrar el mensaje perfecto para mandarle y hacer que quede conmigo. 


Termino el día

Nos fuimos cada uno para su casa, ella a la suya yo a la mía. Mi cabeza estaba confusa, estos días había indicado claros síntomas de que podía tener una oportunidad, seria un buen momento para volverlo a intentar o e nuevo fracasaría. Consulte con mi calendario, quedaban veinte días para que nos volviéramos a ver, para que coincidiéramos. Una larga espera que podía llevarme a lo mas alto o a lo mas bajo, sin embargo no cometería el mismo error de la primera vez, si iba a hacer algo seria en persona. 

Esa misma tarde ella estaba conectada, ya habíamos terminados los exámenes y coincidimos en las redes sociales, hablamos un rato, que alivio haber terminado, la verdad es que si. Yo me estaba ilusionando bastante y en mi cabeza no había mas que pensamientos para preguntarle, pero debería esperar, no cometería de nuevo el error. Decía el refrán que a la tercera va la vencida sera cierto, habrá que esperar. 


Carta numero mil dos

Buenos días princesa:

Que tal estas?, espero que bien. Hace muchos días que no se de ti, muchos en los que no he vuelto a ver esa preciosa sonrisa, en escuchar esa bonita voz, en ver a ese ángel que una tarde de otoño gravo en mi corazón su nombre. Te echo mucho de menos, tanto que tus recuerdos se han convertido en sueños, escucho tu nombre en mi cabeza y me pongo a pensar como te ira. No separan cientos de kilómetros, pero aun así no es motivo suficiente como para que te olvide. Sigo tan enamorado de ti como el primer día, como un perro que espera su dueño, me emociono con cada ilusión de volverte a ver, tenerte frente a mis ojos y soñar de nuevo. Cierro mis ojos y tan solo puedo ver esa chica tan especial que un día conocí sentada en un banco y que hoy ocupa todo mi ser. 

Me despido princesa, no sin antes recordarte que por muy lejos que estés aquí siempre habrá alguien que te quiera cada día un poquito mas. 

Besos y abrazos. 

El ultimo examen II:

Como era de esperar estábamos cuatro monos en el examen, nosotros dos y otros dos mas. Yo llegue media hora antes, como siempre y me senté frente a la gran cristalera, veía a la gente pasar y así se pasaba el tiempo un poco mas rápido. Diez minutos después de llegar, la vi aparecer, estaba increíblemente guapa, no se si eran mis ojos o es que aquel día había hecho algo especial, pero estaba increíble. Llego, saludo y se sentó, tenia una bonita sonrisa en los labios. 

Comenzó a preguntarme como lo llevaba, la verdad bastante bien, aunque no me preocupaba mucho el examen, me preocupaba mas ella. Seguimos charlando hasta el momento antes de entrar, casi toda la conversación centrada en el examen. No era el momento, y al parecer tampoco lo seria en unos días porque no la veía muy positiva para plantearle que fuera mi pareja. Decidí callarme, tal ve también influía mi cobardía ante una mujer así, pero es lo que hay. 

Terminamos el examen, salí el primero y al minuto ella, yo estaba bastante satisfecho con mi examen, ella igual, tenia algunas dudas pero decía que aprobaria. Bajamos las escaleras hasta la planta baja hablando y en ese momento nos encontramos a un amigo, comencé ha hablar con él y ella me dijo sujeta mi carpeta que debo ir al servicio. Entonces gaste una broma, le dije buena carpeta, quizás me den algo por venderla. Su respuesta fue inmediata, si le pasa algo a la carpeta, te estoy dando gorrazos hasta mi pueblo, a lo que conteste pues cuando lleguemos me invitas a desayunar. Se sonrió y entro en el baño.

Mi amigo y algunos mas que estaban alli se quedaron callados, una chica que estaba alli en el grupo dijo, vosostros sois pareja, o al menos os comportáis así, yo me sonrei y no dije palabra. 

Ultimo examen

Apenas habían pasado dos días de la ultima vez que coincidimos, esta vez estaríamos casi igual, los dos mas alguno que tampoco hubiese aprobado en años anteriores. Yo estaba nervioso, no sabia que hacer, había consultado con algunos amigos, gente del foro pero no tenia claro, si volver a intentarlo o dejarlo pasar. Era mi ultima oportunidad, luego pasaría cerca de un mes cuando nos volviéramos a ver o coincidir. 

No las tenia todas conmigo, ella se había comportado bastante amigable conmigo, había sido borde y también cariñosa, no sabría con cual iba a ser con quien me encontrara. Decidí, ver como estaba este día y dependiendo de como fuese así haría. En mi cabeza solo había un pensamiento, si lo intentaba y me decía que no me olvidaría para siempre y si me decía que si, me volvería medio loco de alegría. El problema es que ya había fracasado en veces anteriores, y esto me hacia que me lo plantease muy seriamente.