Un equivoco

Que hacer si no podía decirle a la cara que me gustaba, como le hago señales para que ella se de cuenta, pues como en la actualidad, a través de las redes sociales. El problema es como agregas a alguien a una red social, cuando tan solo la conoces un poco y no la ves a diario. Pues echándole “valor”, llamemosle así, ya que no podía decírselo a la cara, intentemoslo por aquí, se que no es la decisión mas acertada, pero al menos es algo. Y así sucedió, una noche me decidí a agregarla, quizás tuvo que ver algo que me tomara alguna copa el que echara algo mas de valor. Si a cientos de personas se conocen a través de la red y se comunican porque yo no. Pues asilo hice, la agregue y de vez en cuando interactuaba con ella, manteníamos conversaciones como en persona, cortas, escuetas y sin ningún valor, porque aunque me sentía tras una pantalla, seguía pensando en ella y de aquí salio este blog. Un pequeño diario de anécdotas, poemas, rimas, cartas que escribía pero que ella no leía.

Un estado tras otro mis redes sociales se actualizaban, una frase romántica, una imagen amorosa, un poema, un estribillo de canción, que todos sabían porque lo hacia, menos ella. Comencé a plantearme si de verdad podía tener una posibilidad con ella, para que perder mi tiempo si se que no. Pero la verdad es que si, no tenia novio y al parecer yo le hacia sentir bien…