Cantar

El alma en pena de este poeta cae en pie, llorando ríos de lagrimas e impregnando con su sangre folios blancos con un sentimiento que lo atormenta, que lo saca de esos sueños y lo introduce en esta realidad de soledad y melancolía. Verso a verso el recuerdo de esa princesa que una tarde de octubre en donde el alma incansable de este caballero andante, de este quijote que por una dulcinea cambio su vida. Yo este humilde quijote, que de ver a esa princesa sueña con jardines de flores, con puertas de palacios en las nubes, con torres y almenas que jamas se conquistan. Locura, tal vez, simplemente que sus ojos hicieron que la luna llene mengue, para que este caballero agotado sueñe, aunque solo sea una noche, con esa dama, con ese amor, con eso que unos llaman locura y yo, mi vida.


Aquí humilde son mis comienzos, mas caballero solo de palabra he de ser, no tengo castillo, ni armadura que me proteja, solo estos largos versos que a mi vida llegan. Mas que lindas palabras, mira en estos ojos que hoy lloran la tinta que tus versos que en esta cabeza loca moran. Mas sencillo que el respirar son estas palabras con las que termino este cantar, mas te quiero mi princesa, que sin ti mi vida se va, rodeado de esta locura por quererte un dia mas.