En la fuente del deseo

Tiro cien monedas a este pozo y aun sigo viendo tu reflejo, eres ese sueño del que soy cautivo, del que caigo rendido ante los pies de una reina que gobierna en mi soledad, del que soy prisionero de unos ojos que encadenan mi alma y mi corazón junto a un nombre que nunca dije. Mil deseos son los sueños que atormentan mi soledad, mil deseos los que recorren mi vida diciendo las palabras que durante tanto tiempo he callado, mil deseos se caen a ese pozo en el que una moneda me desvelo una tarde que tu rostro serian las estrellas que brillarían en mi universo. Pero ni deseos ni sueños que no se cumplen acunan mi futuro cuando tu nombre se graba en mi mente y se repite noche tras noche, día tras día siendo el pensamiento que vive en mis adentros.