Versos y sentimientos

Tantos son los versos como días hay en esta cuenta, tantas las palabras como sentimientos encontrados, tantos los latidos como los besos que están en estos labios esperando a su princesa. Espero junto a este mar de lagrimas a esa mujer, a esa que un día quise, quiero y querré por siempre, a esa dulce sirena que con su cantar atrajo este amor incondicional que hoy siento por ella. Larga esta primavera que pinta de rosa esta vida, largo ese camino que polvoriento y escollado he recorrido, con el único fin de ver a esa princesa. Aun sangran mis heridas, he caído muchas veces, tantas como las que me levante, mire al cielo y dije te quiero mi vida. Nada ha cambiado, soy ese hombre enamorado de una hermosa mujer con la que sueña cada noche, en la que piensa cada día y en la que su nombre se ha grabado en el corazón y es el fruto de la inspiración. Hoy igual que ayer y que mañana seguiré aquí estancado diciendo a mi corazón desbocado que se tranquilice, que esa princesa esta al final del camino que comenzamos hace unos años y que aun no ha terminado, 


Rosa de amor

Cuento los segundos que quedan para que mi vida vuelva a salir a flote. Mi alma regresara, saldra de las sombras para ver la luna, esa luna que envidia al lucero mas hermoso del universo, que eres tu. Dia a dia se pasa el tiempo, mis lagrimas recuerdan los segundos que te vieron. Como un espejo se refleja tu recuerdo, pasando a mi corazon y vuelta a mi mente. Te guardan como un tesoro, locura, dulce locura que vuelve cada noche y desaparece cada amanecer con las estrellas, pero quedara por una eternidad tu recuerdo. Mis palabras son solo alagos para una princesa, una reina, que domina mi cordura. Un solo dia valio la pena, aun sigue esos rayos de luz que se almacenan en mi alma, me devuleve a la vida. Mi vida solo quiere verte, besarte y estar contigo. Un te quiero hubiese bastado, pero mi sentidos se nublan con tu belleza, que es tal que cuando las rosas te rozan pierden su hermosura, al no poder eclipsar la tuya.

Poema MII

Sueño incansable
de este alma que no cesa
por el amor loco
de una princesa.
Silencios que se rompen
en esta dura condena
de cien años pasados
por tu amor, mi reina.
Canto mientras camino
por esta oscura senda
por la que me guían tus ojos
mientras se escribe lo leyenda.
Sirena que escucho a lo lejos
de este camino que no cesa
mientras sigo andando
por esta vereda.
Canta y vuelve a cantar
mi dulce princesa
que tu príncipe en camino esta
y mi alma presa. 


Un equivoco

Que hacer si no podía decirle a la cara que me gustaba, como le hago señales para que ella se de cuenta, pues como en la actualidad, a través de las redes sociales. El problema es como agregas a alguien a una red social, cuando tan solo la conoces un poco y no la ves a diario. Pues echándole “valor”, llamemosle así, ya que no podía decírselo a la cara, intentemoslo por aquí, se que no es la decisión mas acertada, pero al menos es algo. Y así sucedió, una noche me decidí a agregarla, quizás tuvo que ver algo que me tomara alguna copa el que echara algo mas de valor. Si a cientos de personas se conocen a través de la red y se comunican porque yo no. Pues asilo hice, la agregue y de vez en cuando interactuaba con ella, manteníamos conversaciones como en persona, cortas, escuetas y sin ningún valor, porque aunque me sentía tras una pantalla, seguía pensando en ella y de aquí salio este blog. Un pequeño diario de anécdotas, poemas, rimas, cartas que escribía pero que ella no leía.

Un estado tras otro mis redes sociales se actualizaban, una frase romántica, una imagen amorosa, un poema, un estribillo de canción, que todos sabían porque lo hacia, menos ella. Comencé a plantearme si de verdad podía tener una posibilidad con ella, para que perder mi tiempo si se que no. Pero la verdad es que si, no tenia novio y al parecer yo le hacia sentir bien…



Un mes mas

Paso un mes y otro mas y yo seguía como al principio, enamorado como un loco, pero sin atreverme a decirle una palabra. El miedo a oír una negativa me paralizaba, podía hacer mil gilipolleces para hacerla reír, pero no podía decirle que me gustaba. Ensayaba en casa, frente al espejo como seria decirle que me gusta, sin embargo una vez frente a ella, las palabras se esfumaban, solo guardaba silencio y escuchaba lo que ella me decía, respondiendo con palabras y frases realmente cortas.

Nunca me ha pasado, yo cortarme frente a una chica, que tiene esta que es distinta al resto, que la diferencia. La verdad no lo sabia entonces y no lo se ahora. Sin embargo el tiempo seguía pasando, los días se sumaban en un calendario y las coincidencias cada vez se hicieron mas difíciles. Pasamos de coincidir a diario a solo una o dos veces en semana. Me entristecía, que solo pudiera verla dos veces a la semana, pero ni aun así el valor aumento. Seguía enamorado, pero sin soltar una sola palabra.