Enamorado como un loco

Con unos ojos castaños, una sonrisa en la que mengua la luna, una pequeña nariz en el centro de una cara redonda todo envuelto por el negro mas azabache nace la ilusion, nace la locura de este hombre que repite en cada verso el nombre de su princesa. Quizas no encontremos un castillo, quizás no encontremos mas que palabras sin rima, quizás nada mas que encontremos a un loco escribiendo una prosa porque esta demasiado loco. No lo se, porque en esta vida me doy cuenta de que amarte es un sueño, de que amarte es una locura de la que prende la llama de quien mas te ama, de quien mas te adora, de quien mas necesita que deje de ser un sueño para parecer toda una vida. Te he amado desde que te conozco, incluso creo que lo hice antes, porque te apareces en mis sueño y mi vida invades. Quizas no recuerdes ni mi nombre, quizás a mi nombre no pongas cara, pero soy ese que entre las rosas se esconde cuando cae el alba para que en este mañana que ahora aparece deje de ser un sueño y comience la leyenda. No veras a un príncipe, mas bien un simple mendigo que calla entre poemas lo que por una mujer siente. 


Locura de un amor eterno

Podría ser un día cualquiera, uno de muchos, uno de esos en los que no importa mas que las horas que pasan marcadas por un reloj,sin embargo algo ha cambiado, todo ha dejado de ser igual. El amanecer queda prendido por la llama de unos ojos, el anochecer por la sonrisa que imita a una luna y los demás momentos por un rostro que inunda mis pensamientos de algo que no se que es. Guardo silencio frente a lo que siento, imagino que tan solo es un movimiento del destino, una carta que sale de la baraja un as que se esconde tras un sentimiento que se guarda en lo mas hondo del corazón. Cayo cada palabra de amor, cada verso que sale de mis manos, cada suspiro de este alma enamorada que solo quiere mirarte. Cierro mis ojos y lo único que puedo reconocer es un rostro, una imagen de un cabello azabache, una cara redonda, unos luceros color castaño y una sonrisa perfecta acompañada de una pequeña nariz, todo rodeado de un sueño, todo echo como si lo fuera. Así un día, otro día y todo igual, cada amanecer, cada atardecer el mismo nombre en mis labios, la misma persona en mi cabeza, la misma locura en la mente de quien a quien ama.