amor del bueno

En la soledad de la noche, donde la penumbra de un amor prohibido se asoma al balcon, cuando la tormenta riega las palabras de un loco poeta calla el silencio de la mas bella. Ni los pajaros se atreven a cantar frente a vuestra ventana, ni el sol se asoma porque la luna cela de la mas linda de la sonrisa, de la melodiosa voz que canta cada mañana cuando amanece. Vuesta merced abra usted sus ojos y deslumbreme con su belleza, hablame bajito para que mi alma pueda escuchros y recordar cada una de vuestras palabras. Dejame con el silencio de la duda, con el desamparo de un amor prohibido que nace en la cuna del pecado y que se establece en el corazon de un hombre alocado. Por dios digame que me ama, digame que estas palabras que arden en el fondo de mis adentros no son mas que un sentimiento que se ahoga, que un monton de recuerdos que se asoman al balcon de mi boca y que nada mas que debo decir mil veces, vos amo.
 

No hay dia que no merezca la pena verte sonreir

Mil veces que yo naciera, mil veces yo te amaría, no lo volvería a negar mas, porque si mi sangre corre por estas venas, es porque un corazón enamorado rumbea al mismo ritmo que tus ojos me miran. Seré el mas desgraciado de este planeta, no habrá tierra que merezca mis pasos, ni centavo que guarden mis bolsillos, pero a cambio, ese ser divino me dio a un ángel que vela mis sueños, que da sentido a aquello que nunca lo tuvo y que hace que este pobre alcornoque sonría sin tener motivo alguno. Da igual cuantos hoyos pisen mis pies, cuantos rosales deba asaltar para llevarte flores, porque una sonrisa de tus labios valdrán todas las heridas que lleven mi cuerpo. Seguiré tus pasos y aplaudiré siempre, seré tu pañuelo en los momentos duros y tu banco si necesitas descansar, no pido nada a cambio, mas que me sonrías, porque si uno de los días dejas de hacerlo, este que aquí habla, de pena se muere.