No hay dia que no merezca la pena verte sonreir

Mil veces que yo naciera, mil veces yo te amaría, no lo volvería a negar mas, porque si mi sangre corre por estas venas, es porque un corazón enamorado rumbea al mismo ritmo que tus ojos me miran. Seré el mas desgraciado de este planeta, no habrá tierra que merezca mis pasos, ni centavo que guarden mis bolsillos, pero a cambio, ese ser divino me dio a un ángel que vela mis sueños, que da sentido a aquello que nunca lo tuvo y que hace que este pobre alcornoque sonría sin tener motivo alguno. Da igual cuantos hoyos pisen mis pies, cuantos rosales deba asaltar para llevarte flores, porque una sonrisa de tus labios valdrán todas las heridas que lleven mi cuerpo. Seguiré tus pasos y aplaudiré siempre, seré tu pañuelo en los momentos duros y tu banco si necesitas descansar, no pido nada a cambio, mas que me sonrías, porque si uno de los días dejas de hacerlo, este que aquí habla, de pena se muere.