Te digo adios, cuando aun tengo alma

Se que hoy no tengo el mejor de mis días y que quizás mis palabras sean mas duras que de costumbre, se que el tiempo me ha dado una lección y a perro apaleado huye cuando tiene miedo, también se que en esta vida cuando se lucha o se gana o se rinde pero jamas se pierde. Para mi tu eres una lucha, cuando me acerco me expulsas de tu lado y cuando me alejo me llamas y como perrito obediente vuelvo de nuevo. Pero ya estoy cansado, cansado de correr siempre los mismos pasos y esperar un final distinto, de seguir amándote aunque los palos sean cada vez mas grande, cansado de esperar algo que no llega y que cuando se acerca, se vuelve hacia atrás. Lo siento pero prefiero olvidarte que seguir amándote, seguir teniéndote en mis sueños que poder tocar con mis manos el sol que tanto me quema.


Te he amado, tanto que hasta mi alma se ha cansado de decirlo, tanto que en mis versos aun queda tu nombre, tanto que en las madrugadas de soledad aun se escucha el murmullo del viento decir esas dos silabas que mi cerebro me tiene prohibido. Digo adiós, aunque desolado me encuentro, rendido y apaleado me voy mientras aun ande por los pasos que aun conozco. Me marcho de la locura cuando me dicen que en mi vida solo hay un te quiero que se llama alma. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *