Capricho de amor

El silencio de mis labios me delata, la mirada perdida de un hombre que en el cielo no encuentra a esa persona que tanto ama me dice que no hay salida en esta locura que unos llaman amor. Mis lagrimas empañan los rayos de sol que me recuerdan a la mirada de esa preciosa morena de ojos castaños de la que no me puedo librar. Las palabras sobran en estos casos, los latidos son quien dicen a este cuerpo que encienda el alma de un hombre que ama locamente y que quiere seguir amando. Los días se hacen eternos en esta espera, el sentimiento apaga las pocas sonrisas que se pierden en mi alma perdida, en los te quiero que no tienen sentido, en la vida eterna en la que me pierdo con cada pensamiento. Te quiero, te he querido desde el momento en que me fije por primera vez en ti, desde aquel día en que mis ojos miraron a esa cara redonda que aparece cada noche en mis sueños y que me hace amarte cada día mas. 


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