Sentado en el ama de un pobre poeta

En esta vida siempre he tenido dos cosas muy claras, lo que me hace falta para ser feliz y cuando he sido feliz, pero las dos cosas no dependen de mi, sino de unos ojos castaños que desde que aparecieron una tarde de otoño no los he podido olvidar. su pelo azabache y una sonrisa picara llenan de recuerdos la memoria de este pobre mendigo que mirando a una luna de mentira ve la cara redonda de aquella chavala que en sus pensamientos tiene presente. El cielo es testigo de cada palabra que he pensado, he gritado o mi vida ha soñado. Los versos que prenden en este alma herida de amor y locura son los testigos de un amor que llena mi vida, mi mente y una sonrisa que alegra mi alma. Mis te quiero son los que llenan de bellos recuerdos las letras que hoy te escribo y que desde lo mas hondo de mi vida pueden decirte que sin ti, no existe mi vida. 


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