El sueño que nunca termina

Tras ese largo camino entre las nubes puedo ver esa humilde morada, ese torrean que se alza sobre el camino, ese castillo en el que una princesa guarda el secreto que hay en lo mas profundo de mi corazón. Camino a paso firme entre la soledad de un pensamiento, con la única esperanza de que llegue a ese lugar, a ese donde me espera la sonrisa, a ese donde me esperan los dos luceros que han guiado mi vida. El camino es difícil, lleno de baches, escoyos, pero no me importa porque lo que encuentro es inmejorable. Las palabras se las lleva el viento, ese mismo que trae un aroma que mis sentidos pueden reconocer, un olor a chocolate y vainilla que hace que aparezcas en mi mente. Sigo andando hasta encontrarme con esas puertas, con ese castillo en el que en lo alto se encuentras una dama, en el que en lo alto se encuentra esa musa que ha firmado todos mis poemas. Cayo, porque el silencio rompe el momento en que mi mirada se fija en los espejos de la tuya, escucho tu nombre en mi corazón y encuentro que en ese momento soy feliz porque estas cerca. Abro esas puertas que me separan de ti, esas en las que te escondes, esas que ha ocultado la mejor de las bellezas.Llego esa primavera, esa en que las rosas solo dejan ver el único sol que quiero que alumbre mi vida, tu.


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