Por ti mi amada princesa

He muerto por el silencio de un corazón roto, por el silencio de unos versos que no han sabido convencer a su musa, por el silencio de un amor eterno que se queda en la cuna y embriaga a los sentidos de este pobre hombre que hoy llora desconsolado. Mirando al sol cada amanecer buscando lo único que me hace  despertar, lo único que me alegra cada mañana, lo único que me enamoro desde que te conocí la primera vez. No se cuantas han sido las palabras que te he dedicado, las locura que haría por ti, los sentimientos que se acumulan dentro de un alma en pena que vive sufriendo por amor. Sere yo el culpable de no haber dicho lo que sentía, seré yo el que amaba el no confesar este sentimiento, seré yo quien al mirar al cielo lo primero que busque sean los dos luceros que tanto me han prometido. No seré mas que un alma atormentada, un loco enamorado que busca a una princesa, un amor eterno, que se escapa en el silencio de la noche y que vive en la mente de quien hoy grita su nombre. 

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