Palabras de amor

Hoy no hay palabras que sepan decirte la mitad de lo que siento, no hay palabras que puedan decirte como me siento. Me enamore de ti, desde el momento en que pronunciaste tu nombre y desde entonces solo he pensado, soñado y hasta intentado decírtelo mirándote a los ojos. No he tenido valor, para decirle a la mujer que amo cuanto la quiero, que no hay momento del día que no piense en ella, que la quiero como nunca he querido a nadie. Puedo hacer mil gilipolleces, decir un montón de palabras que no tienen quizás ni sentido, pero no tengo el valor suficiente para mirar a la cara a esa chica y decirle que me gusta, que es la única mujer que me hace reír y llorar.
Así un día y otro, mirándome al espejo cada mañana y viendo su cara, durmiendo en la soledad de la noche y escuchando esas palabras que día a día se escapan de su boca, esa que muero por besar. Comienza mi condena, esa que las cadenas las impuso el poco valor de decirle a esa preciosa mujer, te quiero, eres lo mejor que me ha pasado y así un millón de cosas. Solo me permito sentarme aquí, a mañana mas para escribir en este diario como me siento, como el poco valor hace que me arrepienta de no decirle que la quiero y como los días pasan y ella se aleja mas de mi.

Un equivoco

Que hacer si no podía decirle a la cara que me gustaba, como le hago señales para que ella se de cuenta, pues como en la actualidad, a través de las redes sociales. El problema es como agregas a alguien a una red social, cuando tan solo la conoces un poco y no la ves a diario. Pues echándole “valor”, llamemosle así, ya que no podía decírselo a la cara, intentemoslo por aquí, se que no es la decisión mas acertada, pero al menos es algo. Y así sucedió, una noche me decidí a agregarla, quizás tuvo que ver algo que me tomara alguna copa el que echara algo mas de valor. Si a cientos de personas se conocen a través de la red y se comunican porque yo no. Pues asilo hice, la agregue y de vez en cuando interactuaba con ella, manteníamos conversaciones como en persona, cortas, escuetas y sin ningún valor, porque aunque me sentía tras una pantalla, seguía pensando en ella y de aquí salio este blog. Un pequeño diario de anécdotas, poemas, rimas, cartas que escribía pero que ella no leía.
Un estado tras otro mis redes sociales se actualizaban, una frase romántica, una imagen amorosa, un poema, un estribillo de canción, que todos sabían porque lo hacia, menos ella. Comencé a plantearme si de verdad podía tener una posibilidad con ella, para que perder mi tiempo si se que no. Pero la verdad es que si, no tenia novio y al parecer yo le hacia sentir bien…

Carta de amor

Quizás cuando leas esta carta este lejos de ti, quizás sea mucha la distancia que nos separa o el tiempo el que ha hecho que ni siquiera recuerdes mi nombre. Da igual, tan solo espero que al menos conserves esa sonrisa que tanto me gusto desde el primer momento, esa por la que merece despertar temprano, pasar algo de frió, para ver cada mañana. Te has dado cuenta que me gustas, que me he enamorado de ti, que me he vuelto completamente loco, y quizás tenga razón, estoy enamorado de alguien que quizás no recuerde ni mi nombre.
Pero no puedo cambiar, desde que te conocí he hecho mil cosas, menos decirte a los ojos me gustas, dame una oportunidad. Me ha faltado valor, no pude decir lo que sentía en su momento y lo he pagado caro, quizás demasiado, pero es lo que me toca.
No puedo descriminarte nada, mi error de ayer son mis consecuencias de hoy, no haber hablado cuando debía es el silencio que hoy guardo. No es fácil reconocer que estas enamorado de alguien como tú, y menos cuando eres como yo. Sin embargo no es escusa. Tan solo cuídate, saca tu sonrisa y haz que al menos tus días sean increíbles.
Se despide el pretendiente sin nombre.

Carta de amor

Comencé a escribirte unas letras y tras una hora no se como empezar, llevo mil garabatos en esta hoja, dos bolígrafos gastados y mil miradas a esa foto donde estas. Apenas hace tres semanas que no te veo, veintiún días sin saber apenas de ti, sin ver esa sonrisa, sin escucharte hablar o simplemente sin que me vaciles. Me muero de ganas, lo sabes, que pasar un rato contigo, de charlar contigo, de abrazarte… no se, de mil cosas que ni me atreviera de decir.
No se porque me gustas, pero así es, desde que te conocí llevo tu nombre grabado a fuego en mi mente, solo escucho una y otra vez esa palabra y apareces en mi mente. Me he vuelto loco, apenas como, no duermo y encima no dejo de pensar cada momento en ti. Ya no se si sentirme afortunado, sentirme como un idiota o la verdad es que no se.
El problema es que tengo tantas cosas que decirte, que ni se como empezar, supuse que escribiéndolas seria mas fácil, y sin embargo comencé esta carta y no se como termina. Espero que al menos todo te vaya muy bien y esa sonrisa siga en tus labios.
Se despide caballero agotado.

Palabras de amor

Hoy no hay calma para estos sentimientos, hoy no hay viento que sople sobre esas velas que me llevan mar adentro gobernado tan solo por las olas. Hoy mas que nada te quiero, no encuentro mas que palabras que me recuerden a ti, que me hagan soñar, sentir, vivir, pensar en ti. Todo me recuerda a ti, el sonido del viento, el silencio de esta tarde en la que me sumerjo en estos versos que quiero componer, pero apenas se caen las letras. Hoy soy mas débil que ayer, mostré mi debilidad, tú y perdí la poca cordura que pudiera haber en mi. Mis sentimientos arden en la pasión, vivo en los sueños que no he cumplido, en los besos que no he podido darte, en los abrazos que aun siguen conmigo y solo desean darte. Te quiero lo sabes porque no ha habido momento en esta vida en la que deje de hacerlo, ni ahora, ni nunca.

Carta triste de amor

Apenas puedo escribir, las lagrimas en mis ojos manchan el papel inmaculado y borran la tinta que tan cuidadosamente deja mis palabras en él. He callado durante tanto tiempo que ni se cuando empezó, como o porque. Apareces en mis sueños, no puedo borrarte de mi mente, pero lo mas grave es que apenas me salen las palabras cuando te miro a los ojos. Estoy enamorado desde el primer momento, llevo grabado tu nombre en cada célula de mi cuerpo y aun así no puedo decírtelo. Puedo hacer mil y una gilipollez, escribir cientos de estados, cien cartas de amor y un cuento de hadas que no se cumple, pero no puedo decirte que me gustas, que pasaría el resto de mi vida contigo.
Pasan mis días, o al menos eso dice mi reloj y mi calendario. Escribo los te quiero en un diario que se ha quedado sin hojas, deshojo los pétalos de las margaritas de diez en diez y todas cambian su respuesta. Se fue la alegría, aparece la tristeza y melancolía cuando cruzas esa esquina, intento ser fuerte, pero no me queden fuerzas para nada, la única alegría eres tú y sin ti esto es una monotonía donde pasan las horas, suman los días y rompo la hoja de cada mes que pasa, son cuentas inacabadas.

Un dia mas una oportunidad menos

Esa noche planee como decirle que me gustaba, había que echarle valor sino quería perder para siempre a quien de verdad me importaba. Ese día desperté con el valor mas que suficiente, hoy seria el día en el que ella sabría que me gustaba. Paso la mañana, y yo no podía pensar en otra cosa, ya sabia lo que iba a decir y que fuera lo que ella quiera. Habían pasado mas de ocho meses en los que estaba volviéndome loco, había gestos en los que me demostraba que podía tener alguna oportunidad y otros en los que pasaba olímpicamente.
Llego la hora en la que nos encontraríamos, las cuatro de la tarde, la misma hora en la que la conocí meses atrás. Estaba lleno de gente, un examen mas que concurrido, lo raro es que ella llegaba tarde, pero apenas cinco minutos para entrar y ella no estaba. Tanto preparativo para nada, yo ya me había hecho la idea de que hoy seria el día, y nada, un día mas una oportunidad menos.
Llego junto antes de entrar, apenas pude decirle hola. Comenzó el examen y mi cabeza estaba mas pendiente de ella que de hacer el examen, no podía dejar de mirarla. Tras quince minutos conseguí concentrarme y hacer el examen. Cuando apenas llevaba la mitad del mio, ella se levanto y fue. Me di prisa en terminar, pero cuando ya lo había hecho ya no estaba, se había marchado.

Carta a la desesperación

Un día mas mi cabeza no deja de pensar en ti, una ve mas llego a casa con el animo por los suelos, una vez mas mi sueño termina cuando despierto un minuto después que cruces esa esquina. Las lagrimas recorren mis mejillas, miro al horizonte viendo como se oculta el sol, mientras escribo estas lineas que salen de las heridas de este corazón que un dia hiciste tuyo. Todo me da igual, pasan los pájaros, las personas y las lagrimas siguen cayendo, derramándose sobre este folio blanco y borrando la tinta. Mis pensamientos no dejan de sucederse, aparecen esos ojos marrones, ese pelo negro azabache, esa cara redonda y esa sonrisa que hace que no puedas salir de mi cabeza.
Lo siento, este ya se volvió loco, no puedo tenerte, no puedo olvidarte, dame una solución. Que hago si de lo que mas seguro que estoy en mi vida es un error, si apuesto siempre al dos y los dados siguen marcando siete. Perdóname por ser como soy, por quererte como lo hago y por no tener mas que halagos para la mujer mas maravillosa que he conocido.

Carta de amor

Apenas levanto cabeza, no puedo dejar de pensar en ti, se que es difícil estar contigo, pero lo es mas aun estar sin ti. No soy un caballero, creo que en eso te has dado cuenta, me falta valor y me sobran sentimientos. Me enamore de ti, lo sabes, creo lo he dicho tantas veces que hasta el cielo lo sabe, y aunque yo diga que es valor lo que me falta no es del todo correcto. Me pregunto si un tarado como yo puede tener alguien tan maravillosa como tu, alguien con quien sueñe, ame y quiera.

Yo apenas puedo darte cosas bonitas, vivo de mi trabajo, de lo que hago con mis manos y el sangrado de mis riñones. Vivo al día, luchando para no caer en el abismo y pagando poco a poco, no te podre dar fiestas, ni vestidos caros, ni joyas. Pero hay algo que si puedo darte, mi amor incondicional, un hombro sobre el que apoyarte cuando te hagas falta, alguien que estará cerca de ti en lo bueno y en lo malo, que tendera su mano cuando caigas para levantarte y que mirara al cielo cuando hacia el te eleves.
Me despido, no sin antes decirte que ha sido un placer haber conocido a alguien a quien querer de forma incondicional, a alguien que siempre esta en mi mente, en mis sueños y en mis deseos, Gracias.

carta de amor

Apenas cuento los minutos para volver a verte, para sentir tu mirada en mi cuerpo, callo mis sentimientos con los latidos de mi corazón que repite una y otra vez tu nombre. Cierro los ojos y escucho cada palabra que me has dedicado, que suena como música en mis oídos, guardo silencio, mas en cada segundo que marca este reloj es un latido que pide tu compañía, una mirada perdida que busca tu rostro pidiéndole al cielo que ese ángel de amor que una tarde lo enamoro este presente.
Quiero tenerte en cada sueño, sentirte en cada abrazo y beso que te de, sentir como tu mirada hace latir mi corazón, como con una mirada tuya podemos hacer callar mis labios, mis pensamientos y hasta mis latidos. Te quiero, desde el primer minuto en que tus labios pronunciaron tu nombre, hasta que cierre mis ojos y con la ultima bocanada de aire diga tu nombre.