Maldita distancia

Maldita la distancia que recorre este mundo. Mis miedos son el poder que controla mi cuerpo. Tarde tras tarde recorro el sendero que me lleva a ese lugar mágico, al lugar idilio donde una maravillosa tarde apareciste y golpeaste con fuerza mi vida. Fuiste ese aire oceánico que mueve las velas de mi velero, la tempestad que lo hace zozobrar en estas aguas llamadas amor. Me vi en el desamparo de una soledad latente, que arde en mis cenizas aquellas cartas que escribía, aquellos poemas que con locura entraban en mi mente. Rompiste mis sueños, esos que noche tras noche vestían mis musas de los colores de tu sonrisa, del color de tus ojos. Apagaste cada una de las estrellas que guiaban mi camino, cada una de las letras que agonizaban en los llantos de soledad, en la laguna del olvido.
Pasaste como un huracán, pusiste patas arriba todo aquello que construí en tanto tiempo. Reventaste mis ilusiones como si de cristal se tratase, jugaste con este corazón que a sabiendas que te quería tiraste a los perros. Cortaste mi camino, colocando una y otra piedra a la que encadenabas mis condenas, mis lagrimas y mis llantos de soledad. Te llevaste todo, salvo mi desgracia. 

Maldita distancia

Maldita la distancia que recorre este mundo. Mis miedos son el poder que controla mi cuerpo. Tarde tras tarde recorro el sendero que me lleva a ese lugar mágico, al lugar idilio donde una maravillosa tarde apareciste y golpeaste con fuerza mi vida. Fuiste ese aire oceánico que mueve las velas de mi velero, la tempestad que lo hace zozobrar en estas aguas llamadas amor. Me vi en el desamparo de una soledad latente, que arde en mis cenizas aquellas cartas que escribía, aquellos poemas que con locura entraban en mi mente. Rompiste mis sueños, esos que noche tras noche vestían mis musas de los colores de tu sonrisa, del color de tus ojos. Apagaste cada una de las estrellas que guiaban mi camino, cada una de las letras que agonizaban en los llantos de soledad, en la laguna del olvido.
Pasaste como un huracán, pusiste patas arriba todo aquello que construí en tanto tiempo. Reventaste mis ilusiones como si de cristal se tratase, jugaste con este corazón que a sabiendas que te quería tiraste a los perros. Cortaste mi camino, colocando una y otra piedra a la que encadenabas mis condenas, mis lagrimas y mis llantos de soledad. Te llevaste todo, salvo mi desgracia. 
Con este temor que hay en mi corazón escribo estas palabras dedicadas a aquella que tatas lagrimas me ha hecho derramar. A aquella que rompió mi alma en mil pedazos, mi corazón echo añicos y seco las cuencas de mis ojos. Aquella que en una sola tarde rompió mis sueños  ilusiones, tiro por tierra todo lo que estaba en este mundo. He llorado tanto como para llenar un océano, mis lagrimas de dolor y soledad caen por estas mejillas que no olvidan, que se duelen en los recuerdos de tu presencia, que te recuerdan noche tras noche tras noche volviendo mi mundo mas loco si se cabe. Mis palabras siguen cayadas, pasaron del miedo a perderte al silencio eterno, al que nunca vuelvas a escuchar los latidos de este estúpido corazón que una tarde entregue en bandeja y que devoraste como mi alma. 
El camino sigue, los escoyos no son mas que chinas en mis zapatos, levanto y vuelvo caer bebiendo de la fuente del olvido y secando mis lagrimas con la almohada que tantas veces consoló mis llantos en las noches de luna llena. Aulló a la luna por el brillo de cada lucero que compone el universo buscando algo que no me recuerde a ti. Baño mis manos temblorosas en los poemas y versos que nunca se escribieron, en mensajes que mi cabeza almacena y que jamas escuchaste. En los te quiero que se me atragantaron, en los te amo que nunca te dije y en los jamas habrá nadie como tú. 
Con este temor que hay en mi corazón escribo estas palabras dedicadas a aquella que tatas lagrimas me ha hecho derramar. A aquella que rompió mi alma en mil pedazos, mi corazón echo añicos y seco las cuencas de mis ojos. Aquella que en una sola tarde rompió mis sueños  ilusiones, tiro por tierra todo lo que estaba en este mundo. He llorado tanto como para llenar un océano, mis lagrimas de dolor y soledad caen por estas mejillas que no olvidan, que se duelen en los recuerdos de tu presencia, que te recuerdan noche tras noche tras noche volviendo mi mundo mas loco si se cabe. Mis palabras siguen cayadas, pasaron del miedo a perderte al silencio eterno, al que nunca vuelvas a escuchar los latidos de este estúpido corazón que una tarde entregue en bandeja y que devoraste como mi alma. 
El camino sigue, los escoyos no son mas que chinas en mis zapatos, levanto y vuelvo caer bebiendo de la fuente del olvido y secando mis lagrimas con la almohada que tantas veces consoló mis llantos en las noches de luna llena. Aulló a la luna por el brillo de cada lucero que compone el universo buscando algo que no me recuerde a ti. Baño mis manos temblorosas en los poemas y versos que nunca se escribieron, en mensajes que mi cabeza almacena y que jamas escuchaste. En los te quiero que se me atragantaron, en los te amo que nunca te dije y en los jamas habrá nadie como tú. 

Tan hermosa

Tan hermosa como para callar estas palabras que hoy te escribo. Romperé este silencio que hiere mi corazón, que grita mi alma en cada recuerdo de tu presencia en mis sueños y la ausencia en mis brazos. El te quiero mas largo de una vida eterna que piden mis brazos por esta dulce condena. Sus ojos son mi cárcel donde cumplir la condena de este amor que me invade en las noches de luna llena. Acorta mis días a los momentos en los que su presencia saca mi sonrisas, mis ganas de vivir, saltar o besar y momentos en los que su ausencia sacan estas lagrimas que derramo sobre este papel que escribo. Mis silencios son esos ratos en los que mi pensamiento brillan en sus ojos en los que mis brazos quieres abrazarla en la que mis labios se mueren por besarla en un beso que jamas termine. 

Tan hermosa

Tan hermosa como para callar estas palabras que hoy te escribo. Romperé este silencio que hiere mi corazón, que grita mi alma en cada recuerdo de tu presencia en mis sueños y la ausencia en mis brazos. El te quiero mas largo de una vida eterna que piden mis brazos por esta dulce condena. Sus ojos son mi cárcel donde cumplir la condena de este amor que me invade en las noches de luna llena. Acorta mis días a los momentos en los que su presencia saca mi sonrisas, mis ganas de vivir, saltar o besar y momentos en los que su ausencia sacan estas lagrimas que derramo sobre este papel que escribo. Mis silencios son esos ratos en los que mi pensamiento brillan en sus ojos en los que mis brazos quieres abrazarla en la que mis labios se mueren por besarla en un beso que jamas termine. 

Silencios del miedo

Miedo la única palabra que entra en tu mente al ver a una mujer así, al saber que esa quieres que sea la madre de tus hijos, la que este contigo cuando caes en el camino y te de aliento para volver a levantar, la que duerme contigo en las alegrías y en las lagrimas. Esa mujer que al mirarla la ves caminando al altar, esa que cuando te mira enmudece tus palabras porque no eres capad de decirle un te quiero, un me gustas o un mi vida no tiene sentido sin tenerte cerca. Esa mujer que calma tus sueños, que invade tus noches apagando las estrellas de este puto universo para solo brillar lo mas lindo sus ojos.
Así tardes tras tarde una condena que te lleva a estas lagrimas que recorren el diario, de un hombre enamorado. Escribiendo una nueva pagina de esos que pudo ser y no fue, esas palabras que navegan en tu mente, que gritan tu corazón y que encienden tu alma. Caes ante la impotencia de ese miedo, ese miedo a algo que no tienes y que es lo que mas quieres. A esa princesa que es tu cuento de hadas, que dedicas días y noches a componer estas putas palabras que nunca saldrán de tu mente, a rellenar papeles, libros y diarios para que el miedo calme esta sed de un te quiero. 

Silencios del miedo

Miedo la única palabra que entra en tu mente al ver a una mujer así, al saber que esa quieres que sea la madre de tus hijos, la que este contigo cuando caes en el camino y te de aliento para volver a levantar, la que duerme contigo en las alegrías y en las lagrimas. Esa mujer que al mirarla la ves caminando al altar, esa que cuando te mira enmudece tus palabras porque no eres capad de decirle un te quiero, un me gustas o un mi vida no tiene sentido sin tenerte cerca. Esa mujer que calma tus sueños, que invade tus noches apagando las estrellas de este puto universo para solo brillar lo mas lindo sus ojos.
Así tardes tras tarde una condena que te lleva a estas lagrimas que recorren el diario, de un hombre enamorado. Escribiendo una nueva pagina de esos que pudo ser y no fue, esas palabras que navegan en tu mente, que gritan tu corazón y que encienden tu alma. Caes ante la impotencia de ese miedo, ese miedo a algo que no tienes y que es lo que mas quieres. A esa princesa que es tu cuento de hadas, que dedicas días y noches a componer estas putas palabras que nunca saldrán de tu mente, a rellenar papeles, libros y diarios para que el miedo calme esta sed de un te quiero. 

estrella del cielo

Estrellas en el cielo
alumbran este camino
que llevan a este loco
a este amor maldito.
Loco son sus beso
mas locas sus palabras
que arden como en fuego
en esta tarde que no acaba.
Largo este despertar
de estos sueños benditos
que enfurecen mis palabras
que aligeran mis besitos.
Ángel de mi alma
que recorres mis venas
castigas este corazón 
y mi alma en pena.

estrella del cielo

Estrellas en el cielo
alumbran este camino
que llevan a este loco
a este amor maldito.
Loco son sus beso
mas locas sus palabras
que arden como en fuego
en esta tarde que no acaba.
Largo este despertar
de estos sueños benditos
que enfurecen mis palabras
que aligeran mis besitos.
Ángel de mi alma
que recorres mis venas
castigas este corazón 
y mi alma en pena.